11 febrero 2013

Rubén Darío

Rubén Darío (1867-1916). Nació en Metapa, un pueblo de Nicaragua (hoy Ciudad Darío). Su verdadero nombre era Félix Rubén García Sarmiento. Se inició muy joven como poeta de corte romántico (Epístolas y poemas, 1885) y combinó su actividad literaria con la práctica del periodismo.
Viajó a Chile y a Argentina, países en los que conoció las nuevas tendencias literarias europeas. Realizó diversos viajes como diplomático por América y Europa, incluidas dos visitas a España en las que conoció a autores como Valle-Inclán y Juan Ramón Jiménez. Murió en León (Nicaragua).
Rubén Darío está considerado el iniciador del modernismo literario, movimiento que difundió por América y Europa, incluida España.
La literatura de Rubén Darío persiguió la novedad formal por medio de la ruptura con planteamientos estéticos anteriores.
La producción del nicaragüense refleja las influencias parnasiana y simbolista, así como su fe en la superioridad de los poetas, a los que consideraba seres conectados con la divinidad y con las fuerzas de la naturaleza, capaces de interpretar el mundo por medio de la palabra.

Azul... y Prosas profanas

El primer libro de Darío que refleja los temas y novedades modernistas es Azul..., publicado en 1888. En la obra se combinan el verso y la prosa: incluye cuentos breves y algunos poemas, en los que se recrea un mundo de hadas, princesas, seres mitológicos, palacios, cisnes... Todo ello presentado con una adjetivación y unas imágenes sorprendentes.

Prosas profanas, otro de sus libros, se publicó en 1896 y destacó por sus innovaciones métricas y verbales. En la obra se incorporaron poemas de evasión exótica y aristocrática, como los de Azul..., aunque aparecen también temas sociales y españoles. Pero, por encima de todos ellos, el tema predominante es el erotismo.
DE INVIERNO
En invernales horas, mirad a Carolina.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
envuelta con su abrigo de marta cibelina
y no lejos del fuego que brilla en el salón.

El fino angora blanco junto a ella se reclina,
rozando con su hocico la falda de Alençón,
no lejos de las jarras de porcelana china
que medio oculta un biombo de seda del Japón.

Con sus sutiles filtros la invade un dulce sueño;
entro, sin hacer ruido; dejo mi abrigo gris;
voy a besar su rostro, rosado y halagüeño

como una rosa roja que fuera flor de lis.
Abre los ojos; mírame con su mirar risueño,
y en tanto cae la nieve del cielo de París.
Rubén Darío, Prosas profanas

COMENTARIO DE TEXTO - 4
1.- Lee el poema de Rubén Darío De invierno
2.- ¿Qué se describe en el poema? Enumera los elementos seleccionados.
3.- Indica qué aspectos de la composición reflejan el exotismo.
4.- Localiza los elementos sensoriales aludidos en el poema De invierno.
5.- Realiza un análisis métrico y di de qué tipo de poema se trata.
6.- ¿Qué verso se utiliza habitualmente en este modelo? ¿Cuál emplea Darío?



Cantos de vida y esperanza
Esta obra, publicada en 1905, significó un cambio en el planteamiento literario de Rubén Darío, como él mismo manifiesta en el siguiente poema.
DE OTOÑO
Yo sé que hay quienes dicen: ¿por qué no canta ahora
con aquella locura armoniosa de antaño?
Ésos no ven la obra profunda de la hora,
la labor del minuto y el prodigio del año.
Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa,
cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.
Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:
¡dejad al huracán mover mi corazón!
Rubén Darío, Cantos de vida y esperanza

En Cantos de vida y esperanza, Darío abordó nuevos motivos temáticos y empleó un tono más personal, íntimo y reflexivo.
Estilísticamente, en esta obra Darío atenúa la búsqueda de una belleza externa, ornamentada, aunque no prescinde de las innovaciones formales.
Temáticamente, este poemario se centra en dos líneas fundamentales:
  • Las preocupaciones filosóficas, reflejadas en temas como el paso del tiempo, la pérdida de la juventud y el sentido de la existencia.
  • El mundo hispánico, cuya cultura reafirma. El poeta sugiere la unión de los pueblos americanos frente al imperialismo estadounidense.
Lo fatal
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
 
Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
 
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
 
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...
Rubén Darío, Cantos de vida y esperanza
COMENTARIO DE TEXTO - 5
1.- Lee el poema Lo fatal
2.- Indica qué seres son dichosos y cuáles padecen más según el poema. Explica qué motivos aduce el autor.
3.- ¿A qué sentimientos aluden numerosos sustantivos?
4.- ¿De qué se habla en los versos 10 y 11? ¿Qué procedimiento de contraste se utiliza y qué efecto provoca el polisíndeton?
5.- Mide los versos del poema Lo fatal y señala la rima. ¿Qué estrofas aparecen?